Lee y medita en el mensaje de hoy «Pero si ellos hubieran estado en Mi consejo, habrían hecho oír Mis palabras a Mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino y de la maldad de sus obras.» (Jeremías 23:22). Si nuestra fe está en la Palabra de Dios, tendremos la capacidad de guiar a otras per

«Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre Celestial; Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas». Mateo 6:14-15

«Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre Celestial; Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas». Mateo 6:14-15

El Salmo 32:1 tiene una palabra para ti que cargas un peso muy grande por culpa de las acciones del pasado: «¡Cuán bienaventurado es aquel cuya transgresión es perdonada, cuyo pecado es cubierto!».Dios abomina la hipocresía, la mentira, el engaño y la falsedad de las personas que poseen esas caracte

El Salmo 32:1 tiene una palabra para ti que cargas un peso muy grande por culpa de las acciones del pasado: «¡Cuán bienaventurado es aquel cuya transgresión es perdonada, cuyo pecado es cubierto!».Dios abomina la hipocresía, la mentira, el engaño y la falsedad de las personas que poseen esas caracte

«Porque, ¿qué nación grande hay que tenga un dios tan cerca de ella como está el Señor nuestro Dios siempre que Le invocamos? ¿O qué nación grande hay que tenga estatutos y decretos tan justos como toda esta ley que hoy pongo delante de vosotros?». Deuteronomio 4:7-8

Existe una guerra en la cual nuestros ojos físicos no pueden ver, pero ella es real. Es una guerra que determinará el destino de su alma: el cielo o el infierno. Es importante saber que nuestra vida no termina en este plano terrenal. Nuestra alma es indestructible y, por lo tanto, ella durará por to

«Oyó el sonido de la trompeta pero no se dio por advertido; su sangre recaerá sobre él. Pero si hubiera hecho caso, habría salvado su vida.» (Ezequiel 33:5).Aquellos que han escuchado sobre el sacrificio del Señor Jesús y no hacen caso —es decir, Lo ignoran y no se rinden sacrificando sus vidas por