«Misericordia, paz y amor os sean multiplicados.»
(Judas 1:2).
La misericordia de Dios es incalculable, Su paz es indescriptible y Su amor es inigualable. Recibimos todo eso en abundancia, pues Él nos quiere dar Su
plenitud
y demostrar Su grandeza y Su poder. ¡A Él sea toda la gloria y toda la honra!
Por Ester Bezerra
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