
Con el objetivo de brindar apoyo y calidez a las personas más necesitadas, los voluntarios de Ángeles de la noche de Quillacollo se movilizaron y con mucho cariño y dedicación, llevaron 70 unidades de refrigerios calientes, ofreciendo un alimento reconfortante a quienes más lo necesitan en estos días fríos.
Además, aprovecharon la oportunidad para orar por la salud y bienestar de todos y dieron la Palabra de fe y fuerza.
«Venid a mí todos los que estáis cansados y sobrecargados, y yo os haré descansar». (Mt 11; 28)

