“Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios”. 1 Corintios 2:11
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“Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios”. 1 Corintios 2:11
Muchos están tristes porque aún no son bautizados con el Espíritu Santo, porque todavía no han experimentado la paz y la alegría que solo Él es capaz de proporcionar. Pero no es necesario desanimarse. Al contrario, el Reino de Dios exige esfuerzo y solo los que sacrifican su propia voluntad y su pro
Muchos están tristes porque aún no son bautizados con el Espíritu Santo, porque todavía no han experimentado la paz y la alegría que solo Él es capaz de proporcionar. Pero no es necesario desanimarse. Al contrario, el Reino de Dios exige esfuerzo y solo los que sacrifican su propia voluntad y su pro
“He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye Mi Voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él Conmigo”. Apocalipsis 3:20
¿Cuántas serían las supuestas «amigas» que dicen…?: «Qué bella familia tienes; tu esposo y tus hijos son maravillosos. Qué envidia, pero de la buena, ¿ok?».
No se tiene una estimación de cuántos casos hay, pero con seguridad podrían ser millones. Las personas pueden envidiar cualquier cosa; no obsta
Además, el Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.» Mateo 13:44
¿Quiénes serán salvos? Aquellos que perseveran hasta el fin. El apóstol Pablo dijo: «He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe.» (2 Timoteo 4:7). Entonces, tienes que guardar la fe, porque, si la pierdes, pierdes todo: pierdes la vida, la Salvación y la eternidad. Debes
«No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes persevera en el temor del SEÑOR, TODO EL TIEMPO…» Proverbios 23:17
«No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes persevera en el temor del SEÑOR, TODO EL TIEMPO…» Proverbios 23:17
«Oye, hijo mío, recibe mis palabras, y muchos serán los años de tu vida. Por el camino de la sabiduría te he conducido, por sendas de rectitud te he guiado.» (Proverbios 4:10-11).
La promesa de Dios para los que aceptan y obedecen Su Palabra es una vida larga y bendecida. La Palabra de Dios nos ens
«Oye, hijo mío, recibe mis palabras, y muchos serán los años de tu vida. Por el camino de la sabiduría te he conducido, por sendas de rectitud te he guiado.» (Proverbios 4:10-11).
La promesa de Dios para los que aceptan y obedecen Su Palabra es una vida larga y bendecida. La Palabra de Dios nos ens