"Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio; ¿quién lo comprenderá? Yo, el Señor, escudriño el corazón, pruebo los pensamientos, para dar a cada uno según sus caminos, según el fruto de sus obras.” Jeremías 17:9-10

"Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio; ¿quién lo comprenderá? Yo, el Señor, escudriño el corazón, pruebo los pensamientos, para dar a cada uno según sus caminos, según el fruto de sus obras.” Jeremías 17:9-10

Cuando pensamos en adicciones, normalmente se piensa en sustancias químicas, pero actualmente, hay de dos tipos, las de estupefacientes y las comportamentales, como los juegos de azar, el café, la adrenalina, las compras, los videojuegos, etc.
«Las adicciones comportamentales tienen que ver con situ

El ser humano tiene conciencia del tiempo; sabe su edad, que el año tiene 365 días y cuantos años son necesarios para concluir la facultad. Estamos sujetos al tiempo, no tenemos control sobre él. Una de las consecuencias de esto es que, cuando algo lleva mucho tiempo para terminarse nos desanimamos,

El ser humano tiene conciencia del tiempo; sabe su edad, que el año tiene 365 días y cuantos años son necesarios para concluir la facultad. Estamos sujetos al tiempo, no tenemos control sobre él. Una de las consecuencias de esto es que, cuando algo lleva mucho tiempo para terminarse nos desanimamos,

¿Eres de los que se establece propósitos y metas de año nuevo? En muchos casos se vuelven obstáculos por quedar solo en deseos y nunca realizarse. Pero con planeación, enfoque, determinación y principalmente, actitud, pueden empezar a salir de tu mente y volverse una realidad. • Comienza planeando y

Maldito el hombre que confía en el hombre, aunque, este hombre sea él mismo. ¿Sabe por qué no podemos confiar ni en nosotros mismos?
Nuestros sentimientos y emociones nos traicionan. Nuestra propia fuerza ante el pecado no es nada. Y nuestra autosuficiencia nos lleva a la infidelidad y a la ruina.
P

Maldito el hombre que confía en el hombre, aunque, este hombre sea él mismo. ¿Sabe por qué no podemos confiar ni en nosotros mismos?
Nuestros sentimientos y emociones nos traicionan. Nuestra propia fuerza ante el pecado no es nada. Y nuestra autosuficiencia nos lleva a la infidelidad y a la ruina.
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