¡Así se vivió la Caminata de amor en Bolivia!
En una relación, es común escuchar la frase: «Si realmente me amás, tenés que aceptarme como soy». Pero ¿es realmente así? ¿Amar significa aceptar mentiras, violencia, irresponsabilidad, malos tratos, abusos, infidelidad o falta de respeto?
La respuesta es no. El verdadero amor no significa aceptar todo sin límites, sino también reconocer aquello que daña el vínculo y establecer límites saludables.
Amar a alguien implica tener consideración por sus sentimientos, respetar su dignidad y buscar el bienestar de ambos. Esto también significa comprender que no se debe tolerar aquello que lastima, destruye la confianza o atenta contra la integridad de la pareja.
Como enseña la Biblia en 1 Juan 4:18:
«En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor». 1 Juan 4:18
El amor verdadero no debe estar basado en el miedo, la manipulación o el sufrimiento. Por el contrario, debe construirse sobre el respeto, la responsabilidad y la consideración mutua.
Por eso, es fundamental cuidar primero de nuestra propia alma para poder cuidar también del alma de nuestra pareja. Este principio se extiende a todos nuestros vínculos: con nuestros padres, hijos y demás familiares.
Amar también es saber establecer límites, respetarlos y comprender que una relación saludable no justifica los malos tratos en nombre del amor.
