Navegando: Fe y Espiritualidad

Artículos sobre fe, espiritualidad y vida cristiana

En el libro bíblico de Mateo, en el capítulo 24, Jesús les revela a Sus discípulos las señales que precederán a Su segunda venida.
Entre estas, el Señor Jesús señala que varios vendrán en Su nombre y engañarán a muchos; que habrá guerras y rumores de guerra y una gran aflicción como nunca hubo en to

La oración es una de las herramientas fundamentales para conquistar por la fe. No hay fe sin oración y no hay oración sin fe. Si el propio Dios, en la persona del Señor Jesús, tuvo que orar, imagina nosotros.
El apóstol Pablo señaló que nosotros tenemos que orar sin cesar, esto quiere decir que lo d

La oración es una de las herramientas fundamentales para conquistar por la fe. No hay fe sin oración y no hay oración sin fe. Si el propio Dios, en la persona del Señor Jesús, tuvo que orar, imagina nosotros.
El apóstol Pablo señaló que nosotros tenemos que orar sin cesar, esto quiere decir que lo d

Cuando se habla de alguien grande, muchos piensan que es aquella persona que tiene mucho dinero, que cierra grandes negocios, que puede comprar lo que quiera, entre otras características de ese tipo. Pero ese no es el concepto que Dios tiene sobre la grandeza.
El Señor es Espíritu y posee todo el co

“Sin embargo, Tú, Señor, eres un Dios lleno de Compasión, y Piadoso, SUFRIDOR, y Grande en Benignidad y en Verdad”. Salmos 86:15 ACF “El Señor es Longánimo, y Grande en Misericordia, que perdona la iniquidad y la transgresión, que al culpable no lo tiene por inocente, y visita la iniquidad de los p

«La bendición del Señor es la que enriquece, y Él no añade tristeza con ella.» (Proverbios 10:22).
Por lo tanto, la riqueza no es el patrimonio, el dinero, la inversión, los diplomas, los amigos influyentes o las joyas, sino la bendición de Dios.
Usted puede tener todo, sin embargo, si no tiene la a

«La bendición del Señor es la que enriquece, y Él no añade tristeza con ella.» (Proverbios 10:22).
Por lo tanto, la riqueza no es el patrimonio, el dinero, la inversión, los diplomas, los amigos influyentes o las joyas, sino la bendición de Dios.
Usted puede tener todo, sin embargo, si no tiene la a

“Solamente dos cosas Te he pedido; ¡concédemelas antes de que muera! Aparta de mí la vanidad y la mentira, y no me des pobreza ni riquezas. Dame solo el pan necesario, no sea que, una vez satisfecho, Te niegue y diga: ‘¿Y Quién es el Señor?’ O que, por ser pobre, llegue yo a robar y ofenda el Nombre