«Mi papá tenía vicios y golpeaba a mi mamá, recuerdo él que hasta nos dejaba sin comer. En la adolescencia, comencé a imitar algunos de sus comportamientos: era violenta y comencé en el mundo del alcohol. Sentía mucho odio contra mis papás, los trataba muy mal e, incluso, me llevaron a una casa de l
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«Me habían detectado miomas y tomaba varios remedios, pero el problema seguía. Busqué soluciones hasta en limpias y tampoco sucedió nada. Al casarme, mis problemas se sumaron a los de mi esposo; él bebía demasiado y estaba involucrado en el culto a un ente maligno. Nuestra relación era muy complicad
«Los problemas económicos y familiares me llevaron a refugiarme en las fiestas, amigos, temas esotéricos y me volví dark, aparentaba rudeza y vestía de negro. Una vez participé en un amarre sentimental y fui víctima de un trabajo de santería por parte de un exnovio. Además, consumía sustancias, algu
«Los problemas económicos y familiares me llevaron a refugiarme en las fiestas, amigos, temas esotéricos y me volví dark, aparentaba rudeza y vestía de negro. Una vez participé en un amarre sentimental y fui víctima de un trabajo de santería por parte de un exnovio. Además, consumía sustancias, algu
«Tenía los vicios del alcohol y el activo, esto inició a partir de la separación de mis padres. Me sentía triste, muy solo y que nadie me quería. Recuerdo que desde la secundaria no entraba a clases por irme de pinta, “activarme” y fumar. Después, ya no llegaba a la casa y discutía con mis padres.
«Mi familia carecía de alimento. Éramos 15 hermanos y mi padre era campesino, pero no trabajaba. Los que éramos mayores trabajábamos para ayudar a los pequeños a subsistir y comer. Ni el dinero ni la comida alcanzaban. Esta última teníamos que dividirla en raciones muy pequeñas para alimentarnos.
T
«¡Cuán bienaventurados son los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan! No cometen iniquidad, sino que andan en sus caminos.» (Salmos 119:2-3).
Las personas sinceras buscan a Dios porque lo reconocen como el único Señor; por lo tanto, están felices y llenos de paz.
La Palabra d
«Quiero, pero no puedo dejar atrás las cosas equivocadas. Incluso cambio durante dos días, pero vuelvo a ser lo que era o hago todo lo que hacía. Veo a otras personas dar testimonio de transformación y me pregunto: “¿qué me falta?”».
Según la ley de la física, para mover un objeto, un cuerpo o una