Durante esta primavera, ¡quiero ayudarte a lograr cambios significativos en tu vida como nunca!
Hoy veremos el
séptimo hábito
:
7.° Hacé lo que tenés que hacer aunque no sientas ganas de hacerlo, sin excusas, sin demora y con excelencia.
Este hábito
es el broche de oro
; porque no sirve de nada que creas en Dios y tengas metas, fe, energía, paz interior y claridad si no
ejecutás
estas características.
La acción diligente es lo que
transforma la intención en resultado
, la oración en testimonio, el propósito en realizaciones.
¿Qué significa hacer lo que
tenés
que
hacer
?
– Cumplir tus responsabilidades
sin esperar que otros lo hagan por vos.
– No dar excusas
como: “No tengo tiempo”; “No estoy motivado”; “No sé por dónde empezar”; “No me siento bien”; “Nadie me apoya”.
– Actuar con excelencia
, aunque nadie te esté mirando, motivando o remunerando.
– Ser fiel en lo poco
, porque así pruebas tu carácter.
¿Por qué esto Glorifica a Dios?
–
Porque Él te dio inteligencia, talentos, fe, tiempo, salud, oportunidades y enseñanzas prácticas a través de Su Palabra; y no espera que uses todo lo que te dio con negligencia, religiosidad y murmuraciones, sino con diligencia, fervor y gratitud.
Corroborá conmigo lo que está Escrito en la Sagrada Biblia:
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”
, Colosenses 3:23.
El que espera estar listo nunca empieza, porque nunca se siente listo.
¿Cómo aplicar este hábito?
1.°
Revisá la lista
diaria de lo que tenés que ejecutar, la que dije que escribieras en el 5.º hábito.
2°.
Orá al despertar
, antes de empezar a hacer las cosas, para pedir dirección, fuerza y enfoque.
3°.
Hacelo sin quejarte
, sin postergar, sin buscar perfección; solo hacelo.
4°.
Al final del día, revisá
lo que cumpliste y agradecé.
Este hábito es el que
consolida
todos los anteriores.
Hacelo durante esta primavera y verás cómo florece tu disciplina, tu productividad y tu testimonio.
¡Nos vemos en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas