«El día en que temo, yo en ti confío.»
(Salmos 56:3)
Hemos visto personas viviendo en un mundo turbulento de sufrimiento y dolor, sin embargo, aquellos que sirven al Señor, Lo honran permaneciendo con sus vidas íntegras y confiando en Su Palabra Verdadera y Fiel.
Por Ester Bezerra
