¡Una noche de avivamiento espiritual de todos los siervos, el obispo Celso, llevó un mensaje de fortalecimiento!
Servir es hacer la voluntad de su Señor.
Muchas personas preguntan: “He hecho cadenas, votos, ayunos, oraciones, el Ayuno de Daniel, y no he recibido el Espíritu Santo, ¿por qué?”
Porque una sola cosa es necesaria: dejar todo y ponerse a los pies de Jesús, esto es servir a Dios, hacer Su voluntad.
Servir es obedecer la voluntad de Dios.Yo puedo hacer, pero si no obedezco, no estoy sirviendo.
Acompañe las fotos de los momentos más especiales de esta reunión…



